martes, 3 de enero de 2012

Y todo se levanta cuando sorprende, nocturna, sin avisar... acaricia el oído, susurra la mirada, retraída en el inhóspito paraíso de un esbozo de caricias, creciendo y derrotando -más- el ritmo acelerado de los sueños.

Cómo constan lo sordas que viven las palabras en su mísera existencia sin poder ser escuchadas, pero ay... las pobres nacen, crecen y se desbordan sin poder evitar el grito que entorpece, omitiéndose entre impulsos de insondable melancolía de tu cuerpo, del aliento cálido de tu sonrisa, de la vigilia de tu voz en mis noches y este sentimiento entorpeciéndome el hambre, la cordura y el sentido del tiempo.


Pd. Hablando de Piazzolla...

3 comentarios:

Gatopardo dijo...

Un amigo opina que Piazzolla es la cumbre del tango, nada que oponer a tan sabia definición.

Andsha dijo...

Completamente de acuerdo!

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

Ay Piazzola!!!!
Y esos susurros en la oscuridad!!!!! :-)