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martes, 10 de septiembre de 2013

Carta a todos mis olvidos


He llegado a hacer cosas muy absurdas: escribir una oda a un resfriado o alguna que otra confesión de una muñeca hinchable; listas de canciones por debajo de los dos segundos o aquel proyecto absurdo de una micro obra de teatro a partir de servilletas y hojas sueltas que resulta que, por azar alguno, tenían algo que decir pero, ¿esta? Esta es la primera y única carta a todos mis olvidos.

Olvidos que no se recuerdan, que empezaron siendo misterio hasta convertirse en las cicatrices de los polichinelas. Amnesia nacida de la sequía y sed que fue sobrevivirlos; fotos, lugares con un nombre, un recuerdo abandonado e impregnado en canciones, y zahorís de un mal agüero que terminó por devorarse.

Sí, me refiero a ti... que durante, en las noches, te has teñido en la alusión de un lugar que ha dado una historia que contar y te has resumido en pura piel agrietada contra mis pupilas desaliñadas de cualquier tipo de añoranza.

Todo fluye sin parar ni un momento a recapitular los trozos fracturados de tu imagen desdibujada y te atropella  la primera estación, la segunda... así sucesivamente hasta que, de repente, por encima de la base, van creciendo capas sobre la profanación de los recuerdos de un invierno que por fin invirtió la imagen del cristal hasta hacerte invisible.

Ya, sin quererlo, la vida da un cambio intangible y gradual, o, indirectamente, soy yo la que he cambiado y los lugares, las conversaciones, las noches con sol y nombres propios terminaron por convertirse en camaradas. Así terminaste siendo olvido o recuerdo que ha decidido hacerse borrar y  pasar desapercibido para esconderte entre las cenizas calcinadas de mi memoria y la tuya.

miércoles, 16 de enero de 2013

Te hablo a ti.

¡Sí, a ti! No te gires, no... ¿quién si no estaría en mis pensamientos? Mira, llueve -para variar-. Y esta vez mi rodilla ni se digna a avisar así que les propongo a los chicos tomar un café en el Alboka.

Gerardo camina pensativo y Jess de vez en cuando parece descubrir algo en el suelo -está muy concentrada en él-, nos miramos las caras con cierto sentimiento de melancolía encapuchada y evitamos tocar el tema no sé si por temor a romper con la felicidad de los nuevos comienzos que te esperan o porque no se notará tu ausencia hasta que se hagan las tardes, las noches, las mañanas y falte algún comentario del que se sentía ser viejo con alma niño.

Se nos atragantan las palabras y Gerardo suelta un "se le va a echar de menos". Todos asentimos mientras cruzamos el puente de María Cristina algo más vacío de lo habitual hasta llegar al cruce donde "se encuentra la galería" comento con el dedo levantado.

El transcurso de la tarde resulta ser uno de esos momentos en la vida donde un grupo de personas puede estar en sintonía y les invade el mismo sentimiento. "¿Cuándo se notará su ausencia?", "¿qué pasará cuando yo me vaya?", ¿qué será de la bandanga ahora?" -este último era para sacarte una sonrisa- como quise hacer indignándome a contar un chiste malo -ya sabes, para romper un poco el hielo-.

Se nota demasiado lo difícil que resulta sobrellevar la ausencia de alguien, ahora que han pasado los días igual se siente más porque al final todos podemos tener el efecto retardado que trae la monotonía, añun cuando en ese mutuo y nuevo comienzo que supone conocer a alguien, no te plantees que pueda existir un momento en el que decir un "hasta luego".

Despedidas... supongo que  de esas hemos tenido bastantes, las suficientes como para pensar demasiado sobre el trago amargo que en mayor, en menor, en su justa medida pero, aun con todo, igualmente amargo atraviesa quien se va o quien se queda.

Tantas como para saber que afortunadamente -o desafortunadamente, para algunos- las historias pueden llegar a tatuarse en el aire de ciertos lugares y momentos, y esto es lo que lo hace menos soportable, casi rozando el navajazo de la nostalgia.

Hoy como cuando hace unos cuantos años después de seis mudanzas en cuatro ciudades diferentes- me planteo si puede merecer la pena. Una vez la cuarta no era suficiente aunque me mantuvo poco más de once años, esta vez la quinta, con todo el dolor de mi pena, tiene los días contados pero la merece precisamente por lo que te dejan los demás aunque no sean parte de tu día a día.

Tú te tatuaste al igual que -espero- nosotros lo hayamos hecho en tu vida tanto que igual dentro de unos años te conviertas en el equivalente de "obras completas" que formen parte de nuestra incompleta vida.

Alea iacta est, Solo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

El club de la Mala Estrella

Conforme descanso me pesan las ojeras. Ahora, el tímido taconeo de la lluvia anuncia que volvemos al norte y se siente más y más cerca conforme aumenta el ritmo de esas gotas coléricas que por alguna extraña razón, en lo más hondo de mí, extrañaba. 

Dejo el presente de este angosto asiento de autobús, tiranizado por los apuntes del examen de mañana, por una crónica filtrada en la asimilación de un fin de semana que ha intentado dejar rastros de fuego fatuo para poder volver a casa pero, ¿para qué sirven las migas de pan cuando ya te has perdido?

Como una prostituta memoria pongo en venta mis recuerdos y mis sueños al mejor postor intentando atesorar la recopilación de momentos con  la banda rumana que nos sorprendió en el parque y nos obligó a descansar de una ruta en bicicleta con el único destino del choque con la terapia, los puros en una plaza que probablemente cambiará de nombre o la absenta anisada con terrones de azúcar posteriores a una obra de teatro y comida india.

En la irreverente, disuelta, discordante, irrevocable búsqueda de ese choque me enfrenté cara a cara a tu esbozo, a ese que, conforme iba descubriéndose entre las sábanas de la realidad, trazaba delicadamente la idea que te personificaba en mi cabeza y deseé que fuera carne para acecharlo, y enredarlo entre mis dientes despedazándote de la manera más pausada para que digerirte y asimilarte costara menos.

No finalmente, porque no fue ese el destino final de ese día -que precisamente terminó con Malas Estrellas, absenta anisado y algo de Magia en el ambiente-, llegamos al sitio más apartado donde rompieran las olas e inevitablemente no pude evitar imaginarle perdiéndose de todas esas luces que atosigaban incluso en la distancia, huyendo del gentío, del equilibrio, de la intranquilidad regida por la masa de cadáveres víctimas y perpetradas por el tiempo.

Pero ahí estábamos, hablando de esas historias que ha no mucho seguro fueron para no dormir -lascivas, dolorosas, ahogadas pero finalmente añoradas con el cariño que sólo puede traer el tiempo- mientras, nos cogían por detrás las horas y, una vez más, el tiempo.

Tiempo, tiempo, tiempo... ese maldito zaguán que convierte en cenizas lo peor dejando para después los buenos momentos, perro, olvidable tras el efecto anubarrado de la memoria, que se nos echaba encima con un presente que finalmente nos convirtió en dos más de la fauna que nos rodeaba, con la diferencia que no sabíamos exactamente ni dónde íbamos ni si nos dejarían entrar.

Así que a golpe de GPS huimos al mejor estilo À bout de soufflé -con mueca imitando a Bogart a mitad del camino y todo- para llegar con la esperanza de un deus ex machina que nos pudiera colar sin haber reservado entradas. 

Entre luces, frío, risas, pies en alto, pedaleo, piernas dolorosas, cabellos en la boca, más frío, adrenalina, peatones casi atropellados, parar, revisar que no nos habíamos perdido, más risas al ver que nos habíamos pasado del camino, frío y piernas resentidas, que al día siguiente bien sentimos su venganza, algo me dijo dentro de todo ese correr que no es el fin del mundo, que nunca lo es, porque de una forma u otra dentro del "agilipollamiento" que es aceptar hecatombes de un analfabeto abatido, te miras al espejo y, sintiendo lástima de ti, vuelves a salir igualmente como un maniquí en una vitrina, expuesta a tus errores.
Ni tampoco es el final de ti porque antes de perderte me habré perdido dentro de cada una de las migajas que procuro dejar para no desaparecer.

Ahora la lluvia es más intensa, vuelvo al presente y una martilleante jaqueca hace que piense en dejar por un rato la asimilación para ver el documental del señor Fernando Vallejo pero, eso sí, me siguen pesando las ojeras y ya estoy cansada de escribir...

viernes, 27 de julio de 2012

El tiempo va

Veravento
Una vez leí unas palabras de Sabina con las que ahora mismo creo sentirme muy identificada; decían algo como que si fuera por la gente, él viviría en la miseria porque fue entonces cuando lo "mejor" de él salió y sí, ahora que se podría vivir que estoy viviendo uno de los mejores momentos de mi vida -y toco madera por si las moscas- es cuando ese flujo inspirador, sí fluye, pero simplemente en susurros breves en servilletas pasajeras que se acumulan en el desorden por falta de tiempo.

Precisamente es eso lo que se necesita para que paso a paso las cosas vayan tomando su rumbo y aunque los momentos decisivos están al llegar este verano sabe al ojo de huracán precisamente porque el escepticismo propio del "después de grandes momentos hay malos esperándote en la esquina" no para de rondarme por la cabeza.

Se podría declarar este blog en vacaciones por gusto y por fuerzas mayores, y ahora que convivo con físicos por todas partes lo llamaría la parte experimental y no tan teórica aunque no existiría la una sin la otra de una vida en Nirvana. 

Razón, razón, razón por por todas partes ya que en pocas palabras tengo en la baraja un gran manojo de físicos y un psicoanalista Lacaniano, que aun tiene que hacer una explicación "for dumies" de su tesis doctoral porque, honestamente, ya he desistido de la de los físicos -perdona Leito pero no doy para más- pero igual es esta hidalguía que quiere demoler los esquemas "molinesques" que aun sigue esperando roperlo a carcajadas.

Y aunque los buenos tiempos puedan resultar poco productivos en comparación con las ganas de plasmar ese borbotón de inspiración que podrías plasmar en Dios vaya a saber qué cosas, el show no es que deba continuar sino que se debe de disfrutar mientras siga para poder decirle a nuestro Sam interno:

-Play it once, Sam... for old times sake
-I don't know what you mean...
-Play it again Sam, "as time goes by"
Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo - "El tiempo va" 

No lo podrán negar, 
la historia se repite
librar con las pasiones 
triunfar o fracasar
el mundo es para siempre joven
y el tiempo va

martes, 8 de mayo de 2012

I hear Rosetta singing in the night

En segundos como este, de lejanías donde te siento cerca, es cuando noto cómo te derrites en cada una de mis papilas desengranando, con este frío ardiente, el mecanismo que se esconde en la parte más activa del origen de mis venas. Esa parte donde se disuelven los nervios que más que humo es vicio, es debilidad, es incontinencia de sentir lo que verdaderamente es abrirse en canal dejando escapar las ansias desde la primera de las seis caladas y media que confunden mis pulmones con tu aliento.


2046
Sin duda, hay segundas partes que vienen con mucha fuerza

Pero se van haciendo los segundos y, con ellos, se escapa tu respiración haciéndose cada vez más la mía mientras imploro por retenerla unos instantes más, uno de esos que se hacen horas. Pero, finalmente, te vas, con toda esta pasión, con toda esta vida extraña a la pasibidad de la monotonía que inexpresivamente me desmenuza...


"A mí también me gusta que la historia tenga un final feliz pero no sé escribirlo; hace unos años tenía un final feliz al alcance de las manos… pero lo dejé escapar."
 2046

sábado, 28 de abril de 2012

Se nos escapa abril entre los dedos


Te lo noto en la mirada deshojada, en la voz ronca cuando silencias cada una de las palabras ahogadas en el mar marcado de la muerta de tu piel. Te lo noto, tanto que sé cada vez que quieres huir de ti y no puedes aun gritando, aullando, arañando hasta el aliento de tu propia ausencia, me confirma, efectivamente, que se nos escapa abril entre los dedos y te viene a devorar el mes de mayo.

sábado, 7 de abril de 2012

"Sabor a mí" / "Suin Romanticón" - Monsieur Periné


Monsieur Perine- Sabor a mi / Kapturing Music from Kapturing on Vimeo.

Lo sé pero no lo sé, me inquietas pero no me entero o no quiero enterarme por vergüenza o por miedo,
o por anhelo de que sea cierto lo que me pasa por la cabeza.Pero sí, me inquieta. Me inquieta el hecho de no tener tu idea viva, real, tangible y relegarte así a las horas ilegales de mis sueños donde eres real, tangible y, lo que es más importante, vives.

Vuelvo con mis "Mesiés" favoritos y su versión de Sabor a mí, siempre con su sello de identidad presente, cosa muy difícil en los tiempos que corren donde eso escasea pero hay grupos como este que hacen de estilos existentes algo muy suyo. Nada mejor para las vacaciones que esto y un Suin romanticón...


jueves, 8 de marzo de 2012

Igual peco en adelantarme al tiempo, 
al emocionarme sin una base adecuada
y resucitar antes de haber muerto...

pero en algún momento,
en lo que sea que dure esta historia
que no sé si será mucho
o poco
o las dos cosas

espero de todo corazón
susurrarte en las mañanas que nos queden
y llorarte antes de que te vayas...


con los dedos necesarios,
con las manos preparadas
midiéndote en ronquidos nocturnos
palpándote entre mi almohada

y antes que todo llorarte,
aullarte, resistirte, arrancarte
para que en el momento que te vayas
sea más fácil adelantarme, emocionarme, resucitarte
pero habiéndote llorado y revivido
revivido y llorado lo suficiente
y así, finalmente, darte lo que me dejes darte.

martes, 6 de marzo de 2012

"Confesiones de un artista de mierda"

A veces pienso que este disco es el aullido ronco que una vez le salió del alma y con el que roncos como  fantasmas nos identificamos; roncos que, al menos una vez, nos hemos perdido en arañazos que una vez fueron caricias, desvestirse y ayudarse a vestir sin apartar los labios.

Dicen que es difícil hacer latir a un corazón... no opino lo mismo, no es difícil que algo inflamable con ganas de arder termine desatando su deseo por ver su mera búsqueda secreta cumplirse... no, no creo que sea difícil hacer latir a un corazón con ansias, sino que lo que es duro es atravesarlo, quedarse ahí implantado y mantenerse hasta que en un momento u otro haya que sobrevivir al desangrado, al estigma y a seguir latiendo.








martes, 28 de febrero de 2012

Por lo eterno, no hay mal que por bien no venga

Cada vez más sorprende cómo a lo largo de la historia el ser humano ha cambiado continuamente de ideales, moral, concepciones arraigadas a una época determinada por la sociedad y el marco de entonces pero, en cambio, las pasiones siguen siendo las mismas ahora, entonces y, esperemos, siempre.

Todos nos hemos encontrado en esa difícil situación y sentimiento de estar en medio de un camino con dos vértebras totalmente opuestas y caer en la ambigüedad por miedo pero la verdad es que de un momento a otro ha de darse un paso, ha de tomarse el "camino de las baldosas amarillas" para avanzar y de un modo u otro terminar en eso que podamos llamar hogar.

Abruma la incoherencia de tu propio cuerpo manifestando ese cúmulo de sentimientos que se contraen en un nudo de palabras que se te atoran en los flujos de pensamientos; marea con un escalofrío el hecho de la poca nitidez de las cosas, el miedo a lo desconocido, la apariencia etérea de un futuro sin una seguridad consagrada pero, ¿qué se le va a hacer? Las pasiones viven y vivirán para darnos lo mejor y lo peor de la existencia.

Sea cual sea el camino a escoger el arrepentimiento puede venir por haber dejado una puerta entreabierta con el "y si..." de la duda y más si se vuelve al pasado...

El pasado, el pasado, el pasado... esos recuerdos atemporales que pueden llegar a perseguirnos y más si se tiene miedo a seguir adelante pero futuro, al fin y al cabo, es a lo que paso a paso nos presentamos con la sien en duda, las rodillas temblando, las manos sudadas.

Pero sea lo que sea,como le dije hace unos días a una amiga... consciente ha de ser uno que cuando se cierra la puerta tendrá que temblar la tierra y aliarse el sino con el azar para que se abran y más en este mundo de glorias temporales en el que a la velocidad de lo que se sienta puede pasar al olvido -semanas, meses, años...- pero tan pronto como aparezca el orgullo, en ese caso y en apariencia, puede tardar lo que tarda el afán por esconder y no expresar el jadeo interno.

Y como de todo se aprende a golpes, ya que saliendo impune en base a la certeza de no embarrarse no es vivir,  y sólo decir te deseo más hoy y menos que mañana no vale hay que considerar que el estancamiento no es ni una opción porque este es el momento de vivir ya que el futuro no se escribe en el ayer sino en el ahora.

Eso sí, cuando las ganas se te envuelven en las venas y arden hasta los mismísimos pezones... sólo cuando ese día llegue me temo que sí, finalmente seré una gran ilusa; hasta entonces, seguiré siendo una ilusa pero el "gran" detrás.
 
 
I'm a fool to want you - Dexter Gordon

Corregidas algunas incoherencias de las prisas a las 22.15

lunes, 20 de febrero de 2012



Radka Toneff - Just like a woman

La maldición de ansiarte 
se une a la impotencia 

de poder 

o no poder 

tenerte...

domingo, 12 de febrero de 2012


Y aunque parezca mentira 
y -puede decirse-
que no sea más que el miedo el que me calle,
¿qué me diría si no le dijese pero le demostrase 
que me muero por susurrarte en la boca 
lo que sólo podría expresarte con mi lengua? 

jueves, 2 de febrero de 2012

"El eterno brillo de una mente sin recuerdos" ya no es ciencia ficción

Pensamientos aleatorios en el día de San Valentín de 2004. Hoy es un día inventado por las compañías que hacen tarjetas para hacer que la gente se sienta como la mierda. 
No fui a trabajar hoy. Tomé un tren para Montauk. No sé por qué. No soy una persona impulsiva. Supongo que me desperté en pánico esta mañana. Necesito llevar a reparar mi coche. (...) 
Está jodidamente helada la playa esta mañana. Montauk en febrero, ¿en serio, Joel?
Páginas arrancadas, no recuerdo haber hecho eso! Parece que es la página que escribo aquí en dos años. 
La arena está sobrevalorada. Toda ella son sólo piedras diminúsculas. 
Me gustaría conocer a alguien nuevo. Descubrí que mis oportunidades de que eso sucediera eran más bien pequeñas. Parece ser que soy incapaz de mantener contacto visual con una mujer que no conozca. Puede que deba volver con Naomi, ella era amable. Amable es bueno. Ella me amaba. 
Por qué no me enamoro de cada mujer que veo y me presta un poco de atención?

Échenle un vistazo. Hace un par de semanas, en una de las visitas, algunas veces, usuales que suelo hacer para alimentar con unos duros al bolsillo, estaba leyendo uno de los artículos de Muy Interesante del año pasado, desconozco el mes, en el que hablaba de un nuevo método para borrar los recuerdos.
En el momento lo leí, fue interesante sobre todo porque el quid de la cuestión era el hecho de, no somos quienes somos, en una parte, por esos malos recuerdos que vivimos?

Hoy, son casi las dos de la mañana y aproximadamente a las doce me entró el mono de ver esta película e instantáneamente vino el artículo a la cabeza. Lo intenté buscar completo, tal y como estaba en la revista pero, por desgracia, no está completo en la web pero da que pensar.

A continuación les dejo el LINK pero para ahorrarles el trabajo, lo pego tal y como está en la web; si vuelvo y puedo hacerme con él, no duden que lo haré.

¿Quién dice que los recuerdos de experiencias desagradables permanecen en el cerebro durante toda la vida? Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins (EE UU) han descubierto que eliminando proteínas de cierta zona del cerebro desaparecen los recuerdos negativos. "Nuestro estudio describe los mecanismos moleculares involucrados en la memoria de miedo y la posibilidad de manipular esos mecanismos con fármacos para tratar problemas como el trastorno por estrés post-traumático", explica el neurocientífico Richard L. Huganir, coautor del trabajo.

En sus experimentos, Huganir y sus colegas produjeron un trauma en ratones aplicándoles una descarga eléctrica a la vez que hacían sonar un ruido específico. Tras la experiencia, los ratones reaccionaban quedando inmóviles con sólo escuchar el tono. En los circuitos nerviosos de la amígdala -la parte del cerebro relacionada con el miedo-, los científicos detectaron que se había producido un aumento en la actividad de ciertas células nerviosas.  Y examinando las proteínas antes y después de la exposición al sonido en la zona, identificaron que ciertas proteínas llamadas AMPARs estaban relacionadas con el recuerdo que causaba miedo a los roedores. Al eliminarlas, se borraba también el recuerdo asociado al trauma.

“La posibilidad de borrar recuerdos puede sonar a ciencia ficción”, admite Huganir, que sin embargo está convencido de que dentro de poco se podrán utilizar sus hallazgos para ayudar a soldados que han vuelto de la guerra, a personas han sido víctimas de un rapto o a individuos que han sufrido alguna experiencia traumática.

Elena Sanz (Muy Interesante)





Desconozco en este momento el porqué de esta destemplanza. 
 No sé si es por la frialdad de fuera  o que mi cuerpo no está acostumbrado al frío que ha sumido mi pecho.

martes, 31 de enero de 2012


Canción: El día que me quieras - Versión de Astor Piazzolla (B.S.O El exilio de Gardel)


Deja que me pierda
por la clave de fa trazada en
medio corazón invertido
recorriéndose en tu espalda.


Hechiza esta desesperación insomne
de poder sentir que sientes
con una oda consumada
vibrando, aguda, en tu ombligo

y aunque rías
cada vez que asomo
mi oído inquieto por tu pecho...

es la única manera de saber
que no estoy loca,
que el mundo no está loco
y nos ha invocado en el olvido.

lunes, 23 de enero de 2012

Reflections - Paolo Fresu

Helmut Newton
Es muy posible que fuera que se me desangraban las ganas por la garganta, que el orgullo degolló el único resquicio de ternura que me quedaba porque lo único que pudo objetar mi voz a esas cinco desgarradoras navajas fue... silencio, esa ausencia completa de palabras que esconde más de lo que podía llegar a expresarte en ese momento.

Puede que a tu percepción fuera la victoria ante la nada pero en frente tenías el hielo recorriéndome las entrañas y dinamitando a un corazón despedazado, el pánico ardiéndome en la sien con un vómito mareado de eso que le arañaba intentando escapar pero... siguió haciéndose el silencio o, como mucho, un "ouch" de palabras discordantes eruptando el vaho de mi explosión interna.

Ahora no digo es posible que no estés porque no hay es posibles, es que ya no estás... llevas tiempo sin estar; es un hecho. Uno que de vez en cuando, sólo en las horas sombrías de mi lienzo, me estafa en ese juego de no pensarte susurrando alguna canción que llegue al cénit de la explosión de mi espíritu en vez de tu idea, esa que en la irreverente, disuelta, discordante, irrevocable búsqueda de tu ser me enfrenté cara a cara; ese esbozo tuyo que conforme iba descubriendolo con el desgaste de las sábanas de la realidad y la colaboración interesada de mis dedos, se confundía en el trazo que delicadamente iba redimiendo la idea que te personificaba en mi cabeza y deseé que fuera carne, deseé que tú fueras carne real, sangrante, viva, doliente, para acecharte y enredarte entre mis dientes, despedazándote de la manera más pausada para que digerirte y asimilarte costara menos.

martes, 3 de enero de 2012

Y todo se levanta cuando sorprende, nocturna, sin avisar... acaricia el oído, susurra la mirada, retraída en el inhóspito paraíso de un esbozo de caricias, creciendo y derrotando -más- el ritmo acelerado de los sueños.

Cómo constan lo sordas que viven las palabras en su mísera existencia sin poder ser escuchadas, pero ay... las pobres nacen, crecen y se desbordan sin poder evitar el grito que entorpece, omitiéndose entre impulsos de insondable melancolía de tu cuerpo, del aliento cálido de tu sonrisa, de la vigilia de tu voz en mis noches y este sentimiento entorpeciéndome el hambre, la cordura y el sentido del tiempo.


Pd. Hablando de Piazzolla...

jueves, 22 de diciembre de 2011

-Pero... si tú no te quedas con él, quién lo hará? Yo soy un ignorante, sólo he leído un par de libros pero creo que todo lo que existe tiene un motivo para estar aquí, por ejemplo... esta piedra
-Cuál?
-Esta piedra pequeña, está aquí por algo.
-Para qué?
-Para... yo qué sé! Si supiera eso sería Dios todopoderoso que todo lo sabe... cuando naces, cuando mueres, quién lo sabe. No sé para qué es buena esta piedra pero tiene su función o todo carecería de significado... incluso las estrellas. Eso es, por lo menos, lo que yo creo. Y tú, tú también eres buena para algo... incluso con tu cara de alcachofa.

Cada vez se hace más presente el pensamiento del futuro... ofuscado, difuso, incierto. Mentiría si no dijese que una parte tiene miedo mientras otra lo espera con los latidos del corazón bien abiertos pero la verdad es que se presenta de repente y no te haces ni idea de lo inesperado cuando lo has dado todo por perdido y vuelve a tu puerta así como desapareció una noche la ilusión, esa súbita chispa que te envuelve el alma en una piel de gallina constante, que te hace reír, gritar, llorar, bailar por la calle, saltar, hacer literalmente el payaso... ¡vivir!

Poco a poco las puertas se van abriendo, las emociones se aglutinan pero, ¿qué es la vida sino movimientos imprevistos que te hacen echar la vista atrás y recibir con esa inesperada ilusión a la casualidad? Nada de recordar lo malo, lo bueno o esa particular opresión causada por un nudo en la garganta que se te forma cuando al corazón se siente lejos y le viene el olvido...

Olvido, olvido, olvido... Olv-ido tres sílabas y seis letras que derraman lo volátil del participio del verbo ir en las gotas necesarias para dejar constancia de lo que ya no vive pero forma parte del recuerdo.

Sí... deliciosamente incierto, excitante, no escrito... ahora no es motivo de miedo sino miedo a abrir la puerta y que tiemblen demasiado los brazos pero... siempre estará el cuerpo para amortizar.

jueves, 8 de diciembre de 2011

"Mon amour, mon seul amour, mon bel amour, mon Italie"

Parce que moi je rêve, moi je ne le suis pas. 
Parce que je rêve,  je rêve. 
Parce que je m'abandone la nuit dans mes rêves avant qu'en me laisse le jour. 
Parce que je n'aime pas... 
parce que j'ai une peur d'aimer, je ne rêve plus, je ne rêve plus.
Léolo
Dentro...
dentro de la silenciosa sinfonía de cada una de mis noches se revuelve esta desolación, esta que me supera, esta que sobresale de los límites de mis sueños incinerando la realidad y convirtiéndola en cenizas.

Si algún día quieres llegar a encontrarme, sentirme...
...hazlo, pero no con la dulzura de esa crueldad que aprendí a amar en el olvido sino con esta desgarradora amargura del recuerdo de tu voz -inesperado y confundido en tu presencia prohibida- que trazaba y desnudaba por mi cuello, soplido a soplido, las noches de la muerte a mi inocencia.

Si algún día estás cerca de encontrarme, sentirme...
...se volverán a escapar de las yemas de mis latidos las palabras en el vano intento de desmoronar la confusión, la que revolotea en el ritmo de mi desastre, la que suplica salida en este caos, ese que tan bien conoces, donde se me desangra el ser por estas letras.

Porque si algún día, finalmente, me encuentras, me sientes, me piensas... ¿para qué, si te recuerdo? ¿para qué, si al invocarte acude a mi sombra el miedo?

Pd. Gran CD.

sábado, 26 de noviembre de 2011


L'Arizona
-Chiara Mastroianni y Benjamin Biolay


Aún tengo el recorrido 
de la parte baja de tu espalda 
bien marcada en la yema de mis manos 
con el sobrecogedor anhelo 
de los besos deslizados 
por las ansias de ti,
el secreto suspiro
cuando te siento y me retraigo.

No. 
No puedo evitar desear 
haber podido hacer de los minutos
las horas de derramar
las raíces de mis pensamientos
por tus dedos
y evitar la invasión 
-como un relámpago-
del shock de lo fortuito...

...porque si aún se me estremece el corazón con el mero recuerdo 
no quiero decirte cómo se siente cuando te hablo, te siento y te suspiro.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Ruidoblanco (El poeta eléctrico, 13 de noviembre), noche surrealista y tonterías en el papel

Hoy contaré hasta el abismo de la melancolía, hasta el punto donde el retorno del momento se desarrolló en un movimiento desesperado y el único signo de mi nerviosismo se apreció en las manos... ardiendo tanto que sudaban.

Dime, dime que no es cierto que me tiemblan hasta las palabras... ¡tiemblan, cómo tiemblan! Las condenadas se deslizan, vienen y van descifrando el códice que comunica el corazón con las ideas y concluyendo en el deseo inmenso de conjurarte y decirte... "¡sgulp!", se me ha derramado todo el ser en el mero acto de sorberte en la añoranza de la noche.

Nada se iguala al dolor de la música propagándose en el cor por ondas de escalofríos intentando sopesar la medida exacta de la pasión, la cantidad precisa de sensaciones te que llevan al límite de tu ser con una mera mirada.

Lo que más apasiona de la música es su capacidad de proferir el sentimiento de que te tiemblen hasta las palabras precisamente porque se escapa de tus manos, de tu ser, de tu propia fuerza dando lugar a eso tan parecido a la pasión más arrebatadora...

Así que bueno... eso y muchas cosas más son las aprendidas esta noche, junto a la recomendación musical de hoy. Sólo puedo decir que los vídeos no hacen justicia de este grupo en directo, me temo... fui con una idea y he vuelto con otra completamente cambiada pero positivamente hablando, por supuesto.

Se llaman Ruidoblanco y ayer a la noche estuvieron en Zaragoza en el Poeta Eléctrico dando un concierto más que íntimo... de los mejores, si no creo que la noche no se hubiese vuelto en lo que terminó siendo. Mañana pondré links, ahora el cansancio supera y es difícil encontrar un vídeo pero la canción ya estaba decidida desde el concierto.

¡Buen viaje y mucha suerte!

(13.44)

Ahora que es hoy por la mañana y las sábanas se han pegado, un par de vídeos...


Pd. PENEEE!!!!