martes, 15 de mayo de 2012

CCs

Desde la oscuridad de una habitación sin luz por motivos de ausencia... la verdad es que antes de empezar con situarnos en la situación tengo que decir que podéis dejar de leer es una entrada sin más ni menos menos más que menos, por supuesto pero ahora debería empezar en situar un poco el marco de la situación después de esta lógica inútilmente aplastante sin comas ni puntos...

Cuando te vas de casa y vuelves espontáneamente de cuando en vez y esa vez pasan a ser ocasiones especiales, como la de ayer, el pequeño saltamontes ha comulgado, tus padres empiezan a aprovechar que estás fuera de casa para empezar las reformas (lo típico de sustituir la ducha de toda la vida por un hidromasaje, aumentar los viajes familiares...) pasa al siguiente nivel, utilizar tu habitación como lo que se le podría llamar el segundo trastero de libros con gimnasio incluido en el que si se funde la luz, ya ni se cambia...

Anfitriones e invitados rememorando tiempos mozos

Y es que así estoy, al mejor estilo siglo XVIII con vela con la que poder suplir la pereza de ir a comprar una bombilla pero al menos aquí sigue la cama, los cuadros, las películas y los libros robados de la estantería central tal y como los dejé aunque sobreviviendo a una resaca producto de una comunión que evoluciona con el tiempo.

La cuestión es... en materia de comuniones muchas cosas han cambiado y otras siguen exactamente igual como ese nerviosismo por "recibir" a Dios, la sensación de "ten cuidado con tus pecados" -qué pecados puede tener un niño o una niña de nueve años?-, o esa ilusión y decir, iré a misa todos los domingos, me confesaré para mantener mi alma limpia, etc. pero lo que nadie nos dice es que las cosas cambiarían tanto en cuestión de detalles que ya calculadora científica, el walkman, el compás y el tradicional libro de "La isla del tesoro" se convierten en un mp5 con más de 1500 libros electrónicos -Rimbaud, Dickens, Bram Stroker, Wilde, Lorca, entre otros- y el atraco perfecto a alguna que otra tienda Game en busca de videojuegos con mejor definición que la realidad que, además, he aprovechado la resaca y la pereza para probar (hay cosas que nunca cambian, me temo)...
Reinventando
En pocas palabras, la comunión se celebró como una boda por resignación a no haber boda futura... "Los cagás" tocaron con alguna incorporación de la nueva ola de hijos que han sacado ese gen propenso a desafinar, como la presente, o la reinvención de Gintonics a niveles insospechados con mi dumiente amiga compañera de azoteas y demás teorías.

Es lo que pasa cuando el pequeño va madurando, su hermana inmadurando y ¡Yagori está cumpliendo años!

Para quienes no lo conozcan es Yagori, Yagour, Yapong... la Y de Thelma y Louise, el pie del que se enamoró Tarantino por primera vez, la Y del angry de 12 angry men y el amante del género Spaguetti, además de las risas de uno de los blogs con más evoluciones que los "modernos" de hoy en día, el compañero de puros y cervezas con conversaciones más vanas que trascendentales, de cata de vinos y de experimentos culinarios de los cual no quiero acordarme... en pocas palabras, el tonto del culto del blog más humilde del universo.

Guantánamo se está preparando porque cuando las cosas se dejan pendientes vienen con más intensidad así que sólo puedo decir que... prepares el traje, cuando menos te lo esperes tendrás un mensaje que se autodestruirá con cloroformo.

¡Y como regalo, esta foto... por las carreras de tres por la playa!

Si es que volver a casa es lo que tiene...

4 comentarios:

Señorita Demakrada dijo...

Como odio las comuniones!! y... solo puedo decir al ver esa foto, ains *suspiro tras suspiro*

Andsha Pinolina dijo...

cuál, la de Jules et Jim?? Todo trío tiene un punto de unión pero vaya con el punto de unión de esta película! ^^

Las comuniones? Son como las Navidades... la era de la inocencia

Yagori dijo...

Muy grande signorina! Preparando mi traje estoy! (nothing suits you like a suit) xD

Andsha Pinolina dijo...

DUCK YEAH! Hasta aquí puedo leer mwaahaha
-Las flechas están maduras
-Gerardo, los pájaros!