domingo, 24 de enero de 2010

"¡Para ti es fácil porque eres Bogart!"


Interesante el hecho de desinhibirse, de dejarse llevar por las pasiones, instintos, tendencias… como sea que queráis llamarlo.

Esa fuerza, esa confianza o quizás ese minuto de valentía que hace que tus venas ardan tanto que seas incapaz de controlarte; que puede que te pase una sola vez en la vida decidiendo mucho y haciendo que estés fuera de tu segura y apacible vida-burbuja cuya máxima autorrealización empieza con nacer y termina con leer un libro que te haga sentir como si lo hubieras vivido.

No estoy criticando la lectura, por supuesto que no, de hecho soy una lectora ávida que cae rendida a los pies de una pluma con clase y contenido. Lo que pasa es que vivirlo en carne propia, ser el personaje coprotagonista, uno de los ejes principales por el que la historia tiene todo el sentido que tiene… y puede que por suerte también te conviertas en uno de esos secundarios principales decisivos para otras películas independientes a la tuya.

De todas formas son palabras muy bonitas estas de atrévete, sé el protagonista de tu propia película, ¿qué vas a perder? , si no lo intentas no serás capaz de saber si el resultado es el esperado… Multitud de palabras que sí, vienen bien, pero el excesivo pensar de qué va a pasar y predicciones pasándote por la cabeza… ¡OH, que paren ya!

Me temo que los de mi quinta no estamos hechos para dejarnos llevar en ciertas cosas, puede que en otras muchas sí como en una variedad de ocasiones, dependiendo del lugar, estado, persona, de confianza, seguridad…

La persona es algo muy importante porque si es una con la que tienes una relación envidiable de confianza… te echas atrás aún con la atracción que sientes hacia ella y en el preciso momento en el que una voz de dice una cosa, la otra opta por comerte la cabeza… y echas el momento por la borda dejando tu cabeza aún peor de lo que ya estaba.

Maldita o bendita razón, tú que haces que “estoy (estés) destinado a rechazar antes que me rechacen así me ahorro o mucho tiempo y dinero” – esta frase he de decir que la he cogido literalmente con tiempo verbal y género, de una película de Woody Allen que de hecho habla mucho de eso junto con un humor muy suyo y una originalidad increíble contando con los diálogos que te dan tanto en lo que pensar…

La verdad no sé cómo lo hace, generalmente termino identificando mi persona con uno de ellos… Puede que seamos un cúmulo de varias personas a la vez tan distintas, puede que también capte muy bien la naturaleza de esa persona que hace personaje. Sin duda tragedias humanas, comedias sexuales, comedias del azar, de la vida…todo ello lo capta con una perfección y realismo aplastante.

Porque sí, he de decir que la ciencia ficción está muy bien, la acción, también, pero ¿acaso podemos identificarnos con uno de esos personajes tanto como podemos hacerlo con personas reales con miedos reales y sí, he de decir que cierto toque de humor tiene pero no se quita que sus problemas son de la vida misma…?

Inseguridad, darle extremadamente vueltas a las cosas, tanto que prácticamente ya imaginas cada una de las posibilidades que pueden salir de esa situación con cada uno de los posibles detalles, no tener fijado un rumbo fijo sino ir andando expectante de qué es lo que ese camino tan efímero te provee... Porque sin duda la vida está para disfrutarla, pero a veces hay que ser menos egoísta, narcisista, pensar el resultado de tus acciones en el caso que alguien más salga dañado de tus ellas…

Pero ahí tenemos el conflicto de: ¿por qué no hacer o, mejor dicho, atreverte a hacer lo que deseas más profundamente?
Puede que merezca la pena, es posible que fracases pero que ayude a algo más que a un golpe contra el suelo desde un rascacielos; cabe la posibilidad, que te superes en un aspecto y a la vez te lleves el premio que llevas queriendo y después de muchas caídas y caídas levantándote dolorida y casi yéndote al otro barrio por tantas y cada vez más y más fuertes y altas…

Porque el no atreverse te ayuda a no sufrir, pero hace que no vivas en esta vida que tantas cosas tiene que ofrecerte y tantas cosas tienes por disfrutar por mucha seguridad que te confiera vivir en una jaula desinfectada para vacunado contra todos los males. ¿no sería mejor pasar por esos virus para inmunizar tu propio cuerpo ante futuras apariciones y pasarlo con más fuerza aún que la vez anterior?

¡Ay, palabras no tan poéticas como suelo escribir! pero me temo que en el fondo de mi mente a estas horas de la noche no paro de sopesar esa idea de mi cabeza… porque el soñarlo es fácil, pero el hacerlo realidad o dejar de pensar y dejarse llevar no lo es tanto.

1 comentario:

Marion dijo...

hace unos días tuvimos una conversación sobre eso no? sobre lo que dices en los dos últimos párrafos al menos... de si arriesgarse a sufrir, o quedarte con la duda. Ya sabes mi opinión al respcto, sufrir nos hace más fuertes, sufrir es una experiencia má de la vida, si no te arriesgas al sufrimiento, te arriesgas también a la no felicidad.