viernes, 7 de mayo de 2010

Yo también he estado a menos de 3 metros del hombre de mi vida y él aún ni lo sabe

Tonterías, más que tonterías... pero en este día las risas han sido más que protagonistas para ésta presente ante ustedes.

¿Cómo es posible ver a un chico alto, moreno, con gafas, buen cuerpo, libro de Neruda y de Bécquer en el bus, luego chocártelo al bajar y después pasado un tiempo encontrártelo en el baño y que se te quede mirando pero que al ser tímido y tú también ni articular palabra?

Sí, lectores míos, me temo que esto me ha pasado hoy y la verdad es que a eso viene el título...

Me llamaréis loca... me lo suelen llamar pero me temo que la locura no es más que un exceso de imaginación de mi parte.

Pero menuda coincidencia! Hubiese dado mi tupperware nuevo a cambio de poder leer las notas que escribía después de leer parte de los libros... hubiese dado toda la ensalada con pollo, cebolla, jamón york, maíz, atún y cebolla con tal de hablar con él... (y eso que soy una gran amante de la comida).

Por desgracia, seguramente no lo volveré a ver... pero al menos me ha dado gran alegría el ver que haya alguien joven con el mismo gusanillo por la poesía de Bécquer y Neruda, y que a parte le guste Muse... por si no lo había dicho antes, tenía una camiseta de Muse puesta!!

Me temo que el soñar es gratis y hay que tener los pies en la tierra para estar más atenta a las cosas que me puedan pasar que a las que pueda soñar.

Cuál es la barrera entre el sueño y la realidad?
Que en la realidad, amigos míos, las cosas no son tan fáciles pero sí que son más placenteras.

1 comentario:

Marion dijo...

El tiempo pasa, la vida es corta.
Hay cosas que sólo pasan una vez en la vida, sólo los sueños se repiten.