miércoles, 8 de septiembre de 2010

Fotografía de Claudia Rogge
¡He aquí la excelente estupidez del mundo; que, cuando nos hallamos a mal con la Fortuna, lo cual acontece con frecuencia por nuestra propia falta, hacemos culpables de nuestras desgracias al sol, a la luna y a las estrellas; como si fuésemos villanos por necesidad, locos por compulsión celeste; pícaros, ladrones y traidores por el prefominio de las esferas; beodos, embusteros y adúlteros por la obediencia forzosa al influjo planetario, y como si siempre que somos malvados fuese por empeño de la voluntad divina!
¡Admirable subterfugio del hombre putañero, cargar a cuenta de un astro su caprina condición! Mi padre se unió con mi madre bajo la cola del Dragón y la Osa Mayor presidió mi nacimiento; de lo que se sigue que yo sea taimado y lujurioso. ¡Bah! Hubiera sido lo que soy, aunque la estrella más virginal hubiese parpadeado en el firmamento cuando me bastardearon."

1 comentario:

Noelia dijo...

Es increible como la gente busca pretextos para todo. Leen el horoscopo para que les prediga el futuro, rezan a Dios para que les proteja. Yo creo que mi madre tiene la culpa de que sea atea, de pequeña siempre me decía que si era mala, Dios me iba a castigar y yo lo contextaba: Ese no es el Dios que yo quiero para mi.

un besote