sábado, 16 de julio de 2011

Nuevo gurú de la peluquería: cómo transformar a una oveja negra, con cara de yonki, en "la joya de la familia"

Empezaron con restaurantes... aún recuerdo cuando ir a comer a un restaurante chino era tan poco frecuente como la muda de ropa que estrenabas en Navidad pero poco a poco fueron llegando a nuestra vida con "todos a cien" y sus productos tan baratos que aun con su fama de mala calidad -y teniendo conocimiento de ello- todos optamos por comprar; después, empezaron a invertir en pequeñas tiendecitas donde ibas un domingo o ya pasadas las 10 a comprar alguna pequeña cosita que te hiciera falta o, tenemos que admitirlo los de mi generación, ir a comprar alcohol o tabaco sin que te pidieran el temido carné.

Así en unos cuantos años han conquistado los bares de toda la vida, supermercados, centros comerciales, tiendas de ropa, bancos y... ¡PELUQUERÍAS!

Sí, señoras y señores, como lo oyen, peluquerías donde por la cuantiosa cantidad de 13 euros te lavan el pelo, te lo cortan y te lo peinan... pero aquí no es donde empieza la historia porque esto viene de mucho antes.

Corría la voz, el boca a boca y ciertas directas de la reina de -espero que IKEA no me multe...- "la república independiente de mi casa" sobre la necesidad que tenía su hija de arreglarse el pelo porque ir con esos pelos de loca por la vida no era la mejor filosofía.

La cuestión es que la reina es de las que se cuidan y, como todas las mujeres a cierta edad, se preocupan excesivamente por verse jóvenes y guapas -aunque he de añadir que la reina de la que hablo se conserva mejor que bien, tanto que hasta mejor que la hija- pero por gracia o por desgracia la que tiene por descendencia tampoco es que vaya de vagabunda por la vida pero sí que a su parecer -no es el mío-, no se arregla lo suficiente y existe cierto choque de estilos entre sendas mujeres.

Pero el día de hoy, el momento tan evitado por no considerarlo necesario llegó en la forma de reunión anual de latinos reyes y reinas de otras "repúblicas independientes" y países, no sólo nacer sino vivir (hoy, entre otros, tenemos a ciudadanos suizosperuanos, colomboespañoles, españobolivianos, estadounivenezolanos, estadounicolombianos...) así que era la ocasión perfecta para el rito de paso.

Entras y te encuentras con dos mujeres y un hombre... pero así como de unas películas dices que son de 10 en su conjunto, en este caso es toda una película basada en él y él es la película.

Inicialmente, una de las mujeres tomó la difícil misión de cortar un pelo abundante y larguísimo pero como todo buen y apasionado peluquero, el protagonista del que hablo, se acercó imponente y desafiado por esa maraña morena y ondulada.

Tenía una expresión pensativa, tocando, moviendo, retocando... pero después vino el gesto de bombilla imaginaria junto a una expresión de poni en primavera mientras cortaba de manera rápida y tajante un pelo que llevaba sin ser tocado de esa manera desde tiempos inmemoriables; igualmente, estaba la reina con expresión preocupada pero diciéndose a sí misma... "no pasa nada, estoy aquí y oí cuando le dijo 'sanear el cabello'. Así que esta vez no hará ninguna locura" (hablando de su hija ya que ésta cuando pisa una peluquería entra para sanear el cabello y sale con un corte nuevo que quite a esa melena que todo el que la conoce reconoce ya a distancia por eso y por estar muy asiduamente acompañada a un sombrero).

Cortó no uno ni dos sino cinco dedos de puntas abiertas y en mal estado como quien quitara hierbajos en un jardín lleno de esas flores que no se quieren estropear sino mantener igual de sanas y con personalidad, midiendo milimétricamente cada tijerazo para que ese pelo que palabras literales "muy bonito, muy bonito... coltal poco pero bonito, bonito... flequillo?" fue cogiendo la forma que tenía antes pero más pronunciada ergo los cuatro gatos que leen y me conocen en persona no se preocupen, esta vez no me he hecho un flequillo extraño o decapitado la melena, algo más corta, al igual que "el flequillo" que antes era de la altura de la mandíbula ahora más corto pero no en exceso y ya el peinado característico.

Después de la presente, la reina quería retocarse el pelo peinado ayer porque nunca se está lo suficientemente perfecta para un acto de la envergadura en el que estaremos 35 personas presentes (datos aportados por el encargado de organizar dicho evento de nuestra gran familia remontada a cuarenta y pico años atrás con la llegada de un grupo de jóvenes que querían empezar a estudiar medicina en Zaragoza, que luego el señor Sino fue repartiéndolos como consideraba conveniente).

Cuál fue la sorpresa del "fruto de las entrañas" de la reina? Que al ir a pagar al mueble habituado para tal cosa conocido con el nombre de "caja registradora" de esa peluquería escondida en un multicultural y remoto barrio de la ciudad salió de la boca de la encargada... "13 eulos, muchas glasias".

Estado esta mañana al volver a casa
de... bueno, digamos que de hacer
"levantamiento de cilindro de cristal
a mano alzada" y cánticos disonantes
y chirriantes de cánticos
"cantados" como si no hubiera
un mañana.
(pequeña muestra, vídeos arriba).
¡Muchas gracias? Gracias a ti, ahora querido y adorado chino gurú de las peluquerías chinas, españolas, latinoamericanas, africanas, navajas (...) de la ciudad, ahora me siento "más fina y segura" (espero que Evax no me demande tampoco) para decir las palabras que he preparado y que por primer año de los más de 12 que llevo aquí diré, con las extremidades temblando, las manos sudando y la cabeza dando vueltas... pero, ¡diré!


5 comentarios:

little red sunshine dijo...

Y yo que pensaba que la señorita Andhsha iba al corte inglés a cortarse el pelo, comprar ropa, comida... el corte inglés tiene una comunidad dentro de él, un pequeño pueblo.

Andsha dijo...

Mal encaminada vas porque se te olvidaba que a la señorita Andsha no le gusta ir de compras y qie por ende si estuviese en un sitio sería en fnac

little red sunshine dijo...

ok ok pensaré que la ropa se compra en el fnac

Andsha dijo...

Primera planta merchandising, hay ropa... si es que fnac lo tiene todo; le faltan las camas para dormir.

little red sunshine dijo...

whateverrrrrrrrrr ;)