sábado, 20 de agosto de 2011

En búsqueda de Shambhala

Lo que las palabras callan... lo que las palabras callan son, sin duda, el título de la película de muchos -basándome en la teoría que "cada uno es protagonista de su propia película". ¡Cuánto silencio en su latido ahogado! ¡Cuánto esconden en sus palabras taciturnas con una pequeña pincelada de melancolía!

Pero cuando las palabras que viven calladas, hablan no pueden evitar romper con la inquebrantable imagen de una deidad de mármol en la oscuridad de su villa, observando con impasibilidad lo que sus bulliciosos gritos guardan detrás de esa cabezonería que no admite -a su parecer- debilidad.

Pero las palabras tienen que ser habladas en la calma de la equidad para poner remedios no desde un bizarro trueno del cielo porque aunque la gente se rebelan, como todas las grandes revoluciones a lo largo de la historia, en gran parte por el hambre...

El hambre es una necesidad básica del ser humano y si ésta no está cubierta prepárate porque por mucho que grites, patalees y, también, intentes oprimir con un ejército de palabras dispuestos a utilizar la fuerza, llega un momento en el que la falta de libertad y la penuria hagan que el propio pueblo se diga a sí mismo las 9 palabras que han hecho caer a tiranos... "no tenemos nada que perder pero mucho que ganar".

Los comienzos siempre son difíciles, cuáles no lo son... se alzan con más pérdidas que ganancias porque, como en todo ciclo comercial de una empresa -pasémoslo también a los nuevos comienzos de nuestra vida-... nace, crece y se establece ya con firmeza y consistencia (no recuerdo exactamente el nombre y me da pereza buscar) y el último preferiría no nombrarlo porque hay dos opciones: o que siga creciendo hasta alcanzar cotas mayores -claro que tendrá épocas de sequía o inestabilidad- o muere; morir no es una opción, "siempre positivo, nunca negativo".

Al igual que muchos han decicido reprender con mano dura a sus ciudadanos, otros dialogan y llegan a un acuerdo (esto no siempre ha funcionado porque para que obreros o campesinos más que quemados acepten después de tantos años de explotación déspota...) pero en la relación entre personas hay algo que, quieras que no deja huella y son las cenizas de una base de amor, amistad, cariño... (aquí cada uno, ponga su sentimiento).

La cuestión es... será lo suficientemente fuerte el fuego personalizado en resolución para que el ave fénix renazca de sus cenizas o serás cenizas de lo que un día fue en el camino a esa tierra prometida?

7 comentarios:

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

Creo que el silencio es una de las mejores respuestas.
hay palabras que lo dicen todo y palabras que no dicen nada.
gran entrada.
un beso!

Andsha dijo...

En base a ese tema tuvimos una charla muy interesante una amiga y yo sobre que hay palabras que no llegan a abarcar la grandeza y complejidad de un pensamiento, y para eso le propuse una solución, imprecisa pero hay veces que algo es tan indescriptible porque es la mezcla de dos sensaciones tan dispares que lo que hicimos fue... mezcla de palabras "dulce-picante", "cálido-escalofriante", etc.

Hahaha ahora es que de recordarlo... tanto trascendental y con qué facilidad con un toque de canela fresca nos echamos unas cuantas risas con esto.

Un saludo Nome, como siempre... es un gran alegría que leas ^^

MissKowalski dijo...

muy adecuado el título. Suerte en el camino a tu tierra prometida (aunque eso suena muy religoso)

Andsha dijo...

Gracias Miss Kowalski!

Por lo visto la visita del Papa tiene sus efectos, me temo XD

MissKowalski dijo...

Sí, y no entiendo por qué coño se va ahora que empieza la vuelta ciclista!

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

Muy de acuerdo, Andsha! Hay momentos en la vida que te dejan sin respiración y es ahí cuando no hay motivos para las palabras!
Esa mezcla de palabras... muy exótico! :)
Un beso muy grande!
Un placer leerte!

Andsha dijo...

por lo mismo que han retrasado un año la JMJ por el festival de fútbol, creo.

Nome, las palabras resultan estériles en comparación con las miradas pero es difícil interpretarlas muchas veces...